La iglesia en México está unida y clamando por un avivamiento tras el terremoto de 8.2

September 28, 2017

 

A pesar de la tragedia actual que vive México, algunas iglesias en el sur del país consideran que estos son tiempos de extender el amor de Dios para los que no le conocen.

 

El sismo de 8,2 grados Richter que sacudió el sureste mexicano no impidió que la Iglesia en Chiapas continuara la gran comisión.  Ocho horas después, más de mil mujeres convirtieron su congreso de damas, en una reunión continua de intercesión.

 

“Padre en esta tarde Señor que de alguna manera nos ayudes a ayudar a otros. Te rogamos, te suplicamos que traigas paz a sus corazones”, dijo la pastora Isabel Díaz.

 

Para las oradoras del evento la fidelidad de estas mujeres y su búsqueda por Dios fue de gran motivación.

 

“A pesar del terremoto, tuvimos un tiempo grandioso con Dios. En los diferentes servicios durante los dos días, la gente recibió a Jesús y eran liberadas y ¡fue estupendo!”, comentó la pastora Lynn Crow.

“Intercedimos por Juchitán y por los lugares afectados. Creyendo que Dios está en control a pesar de que no se vea así.  Se movió la tierra, porque se movió el cielo”, dijo la pastora Isabel Contreras. 

Pero esta iglesia no se limitó a la oración, inmediatamente comenzó la coordinación de sus miembros para enviar ayuda a los damnificados.

 

“No solamente queremos ayudar, levantando a nuestros hermanos en oración, sino también queremos poner en acción el amor de Dios, y en las próximas horas estaremos recolectando toda la ayuda posible, para enviarla a Oaxaca que ha sido la zona más devastada”, indica Cynthia Chinchia, vocera del evento.

 

Al día siguiente del evento, la iglesia anfitriona recolecto alimentos y ropa y viajó hasta Juchitán Oaxaca para entregar más de 100 despensas.

 

De la misma manera, pastores del estado de Tabasco se sumaban a la recolección y donación de despensas, llevando víveres y ropa, también a Juchitán.

 

“La verdad necesitamos mucha ayuda. Si pueden voltear y ver del otro lado. Aquí era mi casa. Y ahorita gracias a Dios por las bendiciones de otras personas han traído a nuestras vidas, estamos pudiendo lograr comer todos los días”, precisa Lourdes, damnificada.

 

El misionero Humberto Gordillo viajó desde la selva Lacandona hasta Unión Hidalgo, Juchitán, para fortalecer a los cristianos de la región y llevar víveres a esa zona de 23 mil habitantes.

 

“Venimos de Ocosingo, Chiapas, doce hermanos y ellos han ayudado a sacar escombro de las casas; y hemos estado diciendo a la población que nos escucha: por favor salga de su casa, traiga víveres, traiga ayuda humana para sacar escombro”, indica Humberto Gordillo, misionero de Chiapas.

 

Diez días después de la tragedia en la capital de Chiapas, una confraternidad de pastores intercede públicamente por la unidad de la Iglesia, en medio de lo que consideran un clamor en estos últimos tiempos.

 

“Dos meses antes del terremoto, Dios me dio un sueño como Tuxtla se mecía y cuando estaba el temblor yo le dije: ‘Señor, ¿esta es la última, o hay otra?’ El Señor me dijo: ‘Es la primera. Estoy hablándole a la gente que no quiere nada con mi Palabra, pero también estoy hablándole a mi Iglesia”, comenta pastor Manuel Morales, Consejo Estatal de Iglesias Cristianas de Chiapas.

 El mensaje que hizo que varios transeúntes se acercaran y recibieran a Cristo.

 

“Chiapas, para que sea sanada, para que sea liberada de todo lo que hemos venido viviendo en estos últimos tiempos, tenemos que unirnos en la oración, de hacer algo por este estado, espiritualmente hablando”, pastor Manuel Morales.

 

Días después del temblor, Chiapas está de pie, la Iglesia está unida y está clamando por un avivamiento.

 

Fuente:DESAFIOnline

Please reload

Posts Recientes
Follow Us
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Google Classic
Please reload